viernes, 18 de marzo de 2011

La Verdad


Este post viene motivado por el descubrimiento de las mentiras de alguien cercano a mi. Esta persona miente a menudo. No en grandes cosas, sino en cuestiones tan nimias que me cuesta entender los motivos de esas mentiras. Y eso me ha hecho reflexionar mucho. También querer aprender más acerca de este tipo de debilidades personales, y por eso encontré esta historia que hoy comparto con vosotros/as.

La verdad. Cuántas veces le pedimos a quien tenemos en frente que nos diga la verdad. Es un bien preciado porque hace libre a quien la ejerce. Sin embargo, nos cuesta ponerla en marcha en muchas ocasiones, Y lo cierto es que la verdad es escondida por quien se juzga a si mismo.

Ahí va el cuento de hoy:

Los discípulos de un rabino, famoso por ser erudito y fino, le preguntaron por qué acostumbraba a esclarecer la verdad contando una historia.
Él respondió:
- Todo esto puedo explicarlo contando una parábola sobre la propia Parábola.
"Un dia, la Verdad andaba visitando a los hombres sin ropa y sin adornos, tan desnuda como su nombre.
Y todos que la veían, le daban la espalda de miedo o de vergüenza y nadie le daba la bienvenida.
Así, la Verdad recorría los confines de la Tierra, despreciada y apartada.
Una tarde, muy desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola que paseaba alegremente, con una ropa muy bella y colorida.
Verdad, ¿por qué estás tan abatida? - le preguntó la Parábola.
- Porque soy tan vieja y fea que los hombres me evitan, replicó la Verdad.
Qué disparate, - dijo la Parábola, riendo.
- No es por eso que los hombres te evitan. Toma, ponte una de mis ropas y fíjate lo que pasa.
Entonces, la Verdad se puso una de las lindas prendas de la Parábola y de repente, en todos los lugares por donde pasaba, era bienvenida.
El rabino sonrió e concluyó: Pues la verdad es que a los hombres no les gusta encarar a la Verdad desnuda...
Ellos, prefieren disfrazarla.
Desconocido


Fuente: enbuenasmanos.com

7 comentarios:

Katy dijo...

Buena reflexión Laura, a la mayoría de las personas no les gusta enfrentarse a su realidad y se autoengañan en vez de encararla. Empiezan por pequeñas mentira y luego cada vez más gordas y finalmente se montan su película que se la creen a pie juntillas.
Conozco gente así, y tampoco lo entiendo.
Un beso

J. Marcos B. dijo...

Pocos son los Valientes...

Cuando empece con mi blog, este tema fue uno de los primeros. Te dejo aquí el link por si te interesa: http://tao-sai.blogspot.com/2008/12/decir-la-verdad.html#comments

Jesús lo dijo bien claro"la verdad libera" pero pocos son los que escuchan...

Feliz fin de semana amiga, Un abrazo zen.

Asun dijo...

Hay verdades que cuesta mucho encararlas porque duelen.

Lo que dices de que "la verdad es escondida por quien se juzga a si mismo" veo que tiene mucha razón: quien se juzga a sí mismo probablemente pensará que si los demás conocen su verdad también le van a juzgar, y por eso la esconde.

Gracias por hacernos pensar.

Besos

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Conocía un cuento similar y realmente es así: a pocas personas les gusta la verdad en sí misma porque la verdad duele. El reto es aceptarla

Laura Rosales. Psicóloga y Experta en Terapia Familiar dijo...

Hola amigos y amigas,
estoy de acuerdo en todo lo que decís. Sin duda es liberadora y dura de encarar en ocasiones. Sin embargo, apuesto por ella. Como vosotros/as.

Acabo de leer un comentario en Tao Sai que dice: "si dices la verdad, no tendrás que acordarte de nada"

¡Qué gran verdad!

Muchas gracias por estar ahi

bizcocho mundiales! dijo...

Hola Laura, mucha veces la verdad puede se cruel y difícil de enfrentar. Por esta razón se dicen mentirillas piadosas. Para no hacer sentir mal a los demás. Nathalie(mundo bizcocho)

Laura Rosales. Psicóloga y Experta en Terapia Familiar dijo...

Hola Nathalie,
muchas gracias por tu visita. ES un placer tenerte cerca a lo largo del camino!
un fuerte abrazo