jueves, 4 de febrero de 2010

Coaching Personal

Se trata de procesos individuales o en grupos muy reducidos. Se estructura en sesiones personalizadas y centradas en objetivos de mejora personal. Consiste en un proceso de formación-aprendizaje que busca liberar el potencial que todas las personas poseemos, mediante un trabajo de conocimiento de uno/a mismo/a y la toma de consciencia de las propias emociones, sentimientos y pensamientos. En este proceso, se parte de la firme creencia de que la persona posee múltiples recursos para dar lugar al cambio a través de acciones concretas de mejora personal, dirigidas hacia posibilidades y alternativas futuras.

Te permitirá:

  • Desarrollar tu potencial personal.
  • Saber establecer prioridades y ejecutarlas.
  • El diseño de objetivos y consecución de metas.
  • Tomar la dirección correcta, la que tú decidas.
  • La interpretación positiva de la vida y los acontecimientos.
  • Alcanzar un nivel de bienestar y un adecuado manejo de tu vida personal.
  • Optimizar tus relaciones sociales y de comunicación.
  • Desarrollar habilidades fundamentales como la asertividad y la empatía.
  • Mejorar tus hábitos.

Modalidades:

  • Coaching para padres y madres.
  • Coaching de parejas.
  • Coaching para mujeres.
  • Con adolescentes.
  • Con personas jubiladas.

lunes, 1 de febrero de 2010

LA FAMILIA A TRAVES DE LA MIRADA HISTORICA



La familia en su triple vertiente de entidad gnoseológica.

Fenómeno cultural y realidad científica

La familia siempre ha sido un objeto de interés fundamental. Se nos hace impensable concebir al ser humano al margen de su red de relaciones de parentesco. La familia se constituye pues como concepto central, yendo más allá de su propio carácter de fenómeno cultural y adoptando un sentido gnoseológico y epistemológico.

Así pues podemos abordar este concepto desde diversos enfoques. En primer lugar se referiría al conjunto de relaciones más inmediatas de parentesco. Sería una versión reducida de la red total de vínculos de parentesco. En este sentido, podemos observar diferencias importantes al considerarlo como fenómeno cultural que, como tal, puede ser abordado por las diversas ciencias sociales, convirtiéndolo en un constructo científico.

Por otro lado, la familia se configura como una de las categorías cognoscitivas fundamentales para estructurar la realidad que nos rodea. Ya sea entendida como línea evolucionista, como filums linneanos, como ese aire de familia de los prototipos de Rosch o del conocimiento por familiaridad de Russell, la noción de familia se constituye en instrumento esencial en la reconstrucción del mundo en el que nos encontramos. Es en este sentido en el que se puede considerar la “familiaridad” desde un punto de vista gnoseológico.

De este modo, no hay mayor atentado para el entendimiento humano que alterar la forma en que concebimos el mundo. En nuestra sociedad, el parentesco tiene una estructura ideológica bien definida, estructura que se encuentra íntimamente imbricada con nuestra forma de entender y conocer la realidad. Nuestra herencia cultural define la familia como una estructura formada por padres, madres, hijos e hijas. Familia Nuclear, indivisible, bien reconocida en los primeros estudios de los antropólogos estructural-funcionalistas británicos como Radcliffe-Brown.

El evolucionismo ya se había encargado de defender dicha estructura nuclear frente a aquellas incivilizadas estructuras de parentesco, alejadas de las buenas costumbres propias de los países colonialistas. Los escandalizados europeos escuchaban historias de primos hermanos que contraían matrimonio, de varones que compartían una misma esposa…

Fue gracias a Franz Boas que por fin conseguimos sacudirnos de una vez por todas, esa sensación de que tan sólo lo nuestro es lo bueno, lo válido, y abrimos las puertas a una visión del otro no como objeto cosificado y deshumanizado, sino como ser humano, diferente pero igualmente digno. El etnocentrismo ha sido la rémora intelectual de nuestro mundo occidental. El pez torpedo que nos hace tropezar una y otra vez, y retrasa el avance del conocimiento. No sólo porque no nos permite otorgar validez a todo los fenómenos considerándolos meras desviaciones de una norma general, sino porque además no nos permite ampliar nuestras miras intelectuales, nuestras estructuras de conocimiento. Nos obliga a movernos por caminos intelectuales prefijados, sin dar cabida a la creatividad y la originalidad.

Y es que la familia como constructo científico y fenómeno cultural, y no sólo cómo estructura gnoseológica, es tan diversa como culturas hay en el mundo. En cada sociedad, la familia y el parentesco, adquiere un aspecto y unos matices diferentes.

Esto se ve claramente, si nos detenemos un segundo en las diferentes terminologías usadas en las distintas sociedades para organizar el parentesco. Tomemos por ejemplo, la terminología clásica elaborada por Morgan, la cual nos va a permitir ver de qué modo la forma de estructurar un fenómeno aparentemente único como es el parentesco, difiere de una sociedad a otra.

En el sistema esquimal, que paradójicamente es el nuestro también, existen términos clasificatorios y descriptivos, es decir, términos que se aplican a diferentes parientes y términos para referirse a un único pariente. Mantiene una estructura terminológica muy similar a la nuestra, diferenciando entre tíos, tías, primos, primas, madres, padres, hijos e hijas…

El sistema sudanés contiene tantos términos como parientes hay. No establece términos para referirse a varios parientes. Sería el mejor ejemplo de terminología descriptiva.

En caso contrario corresponde a la terminología Hawaiana, que sólo posee términos que permiten distinguir parientes pertenecientes a diferentes generaciones y sexos. Así por ejemplo, todos los varones emparentados pertenecientes a una misma generación serían llamados de la misma forma. Es el ejemplo extremo de una terminología clasificatoria.

El sistema Iroqués, supondría un mezcla de términos clasificatorios y descriptivos. Por un lado distinguen sexo y generación, y por otro distinguen líneas de sangre. Poseen términos diferentes para los miembros de una misma generación y sexo, en función de su parentesco por afinidad o consanguinidad. El hermano del padre, será llamado también padre y sus hijos hermanos, y la hermana de la madre, también será llamada madre, siendo sus hijos también considerados hermanos. De aquí proviene el tabú sobre el matrimonio con los primos paralelos o primos hermanos, y la prescripción del matrimonio con los primos conocidos como primos cruzados.

Finalmente tenemos los términos Crow y Omaha. Para los Crow, los términos descriptivos predominan en el lado materno y los clasificatorios en el paterno, siendo el caso opuesto para los Omaha. Se suele asumir que los primeros son propios de sociedades matrilineales, mientras que los segundos son característicos de sociedades patrilineales.

Como vemos, diferentes culturas poseen formas diversas de estructurar las relaciones de parentesco, lo cual a su vez implica formas diversas de organizar la realidad. Para cada sociedad, la familia es un fenómeno cultural diferente, causa y a su vez consecuencia de sus categorías cognoscitivas.

El problema proviene de la incapacidad para asumir esas formas diferentes de organizar la realidad. La familia nuclear europea y anglo-sajona, no debe ser considerada como la única forma de concebir las relaciones familiares. Para autores como Robin Fox, el verdadero núcleo familiar es la relación madre-hijos. Esta relación sería el único sustrato intercultural y por tanto universal capaz de dar cuenta del parentesco. Como vemos, esta concepción es tal vez más exacta a la hora de definir un “sustrato natural” de la familia.

No debemos olvidar que la familia y el parentesco son constructos problemáticos. Su enorme diversidad dificulta enormemente su estudio. A su vez, motivos ideológicos y etnocéntricos limitan la aproximación a ella. Estas dificultades llevaron a autores como Needham o Schneider a poner incluso en duda la posibilidad de aproximarse a dicho concepto.

Su enorme diversidad como fenómeno cultural, las diferencias estructurales en su propia configuración, les hicieron pensar que las diferencias interculturales no eran más que el reflejo de una diferencia fenoménica. No es posible abordar el problema del parentesco de una forma holista, porque en realidad existen tantas familias como culturas. De esta forma desmontaron uno de los objetos principales de la disciplina antropológica.

Como vemos, esta tendencia acompaña al desarrollo de dicha disciplina. Autores como Lila Abu-Lughod en “Writing against Culture”, critica incluso el objeto más importante de la disciplina antropológica, me refiero al concepto de Cultura. Esta autora afirma que el discurso antropológico en cuanto que narra, describe y explica las diferencias culturales, ayuda a producirlas y mantenerlas. El concepto de cultura sería una forma de mantener las diferencias y reforzar las desigualdades. Parece que ha tomado el relevo del concepto de raza, en cuanto que es la nueva herramienta para definir al otro, al diferente.

No obstante, este ejercicio continuo de autocrítica, este intento por re-pensar los objetos de la disciplina, son esenciales para aproximarse a una realidad tan cambiante y variable, tanto en su dimensión sincrónica como diacrónica. Me refiero por supuesto al ser humano.

Volviendo al tema que nos ocupa, la familia debe ser entendida como una realidad cambiante, variable, expresión y a su vez elemento organizador de la realidad circundante. Categoría gnoseológica y epistemológica, a la vez que fenómeno cultural diverso.

Todo intento por simplificar dicha pluralidad conceptual supone una minimización de su complejidad y riqueza, y una muestra clara de pequeñez intelectual.

En los últimos tiempos, hemos asistido en nuestro país a una miríada de críticas y comentarios como consecuencia de los cambios legales introducidos, referentes a la nueva forma de concebir la familia y el matrimonio. Creo que el problema no radica tanto en el aspecto que las nuevas familias pueden adoptar per se, sino en cómo esta nueva forma de reorganizar la realidad choca con aquellas estructuras gnoseológicas ideológicamente predeterminadas.

Daniel Gonzalo Fernández Jerónimo

Psicólogo, Antropólogo, Sociólogo y GRAN AMIGO

Muchas gracias, Gonzalo, por mostrarnos otra forma de ver el mundo.



lunes, 25 de enero de 2010

¿Por qué gritas?



Hace un tiempo me llegó un texto en forma de correo electrónico que me hizo pensar. Hoy quiero compartirlo con vosotros/as.

Las personas tendemos a gritarnos, a subir el tono de nuestra voz, como si la persona a la que nos dirigimos no nos escuchara… Aquí tenéis el porqué…

Un día, Meher Baba preguntó a sus mandalíes lo siguiente:



-“¿Por qué la gente se grita cuando se enoja?”



Los hombres pensaron un momento.



- “Porque perdemos la calma-dijo uno-por eso gritamos”



-“Pero ¿por qué gritar, cuando la otra persona está a tu lado?- preguntó Baba- ¿No es posible hablarle en voz baja?



-¿Por qué gritas a una persona cuando te enojas?”



Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.



Finalmente, él explicó:



-“Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia, deben gritar para poder escucharse. Mientras más sea el enojo, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia”.



Luego Baba preguntó:



-“¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?



Ellos no se gritan si no que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente, no necesitan siquiera susurrar: sólo se miran y eso es todo. Así es cuán cerca están dos personas cuando se aman”.



Luego Baba dijo:



-“Cuando discutan, no dejen que sus corazones se alejen; no digan palabras que los distancien más, o llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso”.



Anónimo



lunes, 18 de enero de 2010

Todo Cambia

¡Hola de nuevo!

Hace unos años murió mi abuelo y para mi fue el momento en el que me di cuenta de cómo cambian las cosas. De manera irremediable mi mundo se dio la vuelta de la noche a la mañana y no pude hacer nada por remediarlo.

En ese tiempo, llegó a mi esta canción que hoy comparto con vosotros/as, y que me sirvió para hacer el duelo por la muerte de mi abuelo, y por el descubrimiento de la certeza del cambio.

Se trata de “Todo cambia”, una versión interpretada por Shuarma.

Deseo que os guste…

Laura



martes, 12 de enero de 2010

Psicoterapia



Te ofrezco un espacio para ti, donde poder expresarte con libertad, en un entorno de confidencialidad, de aceptación incondicional de todo lo que eres y traes. Lo que importa, no es lo que hayas hecho, si no lo que podrías llegar a hacer.
Podrás liberar el potencial que posees, mediante un trabajo de introspección, de conocimiento de ti mismo/a y de toma de consciencia de tus emociones, sentimientos y pensamientos.
La psicoterapia es entendida en tortuga blanca como un proceso de cambio interno y profundo que viene dado por una búsqueda de respuestas que nos permita darnos cuenta, comprender lo que nos pasa, cambiar aquello que podemos y aceptar lo que no podemos cambiar.

Modalidades:
- Psicoterapia individual - Psicoterapia de pareja - Psicoterapia de familia
¡Infórmate!
Para que sepas un poquito más y puedas plantearte si esto es lo que necesitas, te cuento algunas cosas acerca de la psicoterapia:

Cuándo acudir a psicoterapia
Cuando quiero, necesito, y/o deseo:
  • Sentirme mejor, feliz.
  • Dejar de sufrir y sentirme mal, triste.
  • Aprender a disfrutar de mis logros.
  • Disfrutar del día a día.
  • Vivir el presente.
  • Aprender a expresar emociones.
  • Alcanzar objetivos y metas.
  • Conocerme más a mi mismo/a.
  • Aumentar mi autoestima y confianza.
  • Dar y recibir de forma satisfactoria en mis relaciones.
  • Dejar de fracasar de forma repetida y continuada en un área de mi vida.
  • Desarrollar mi creatividad e imaginación para tomar decisiones.
  • Aprender a encontrar soluciones a mis dificultades y resolverlas adecuadamente.
  • Quiero evolucionar y no quedarme donde estoy, por cómodo que me parezca.
  • Abandoné, por imposible, alguna ilusión o sueño que alguna vez tuve y deseo lograrlo.
  • Me digo que tengo todo lo necesario, pero pese a todo siento que falta algo.
  • Disfrutar de una relación de pareja sana.
  • Elaborar duelos por perdidas de seres queridos, por muerte o separación.
  • Encontrar mi lugar en la vida.
  • Tener un proyecto de futuro hacia donde dirigir mis acciones y sueños.
  • Escoger una actitud mental positiva.
  • Fluir con la vida.
  • Ganar optimismo, humor y alegría.
  • Identificar virtudes y rasgos de carácter que me ayudan a sentirme bien.
  • Lograr proyectos y objetivos que me permitan crecer y superarme como persona.
  • Mantener viva la fe y esperanza.
  • Mejorar la relación con las demás personas y recuperar la capacidad para ser próximo/a.
  • Mirar con gratitud los regalos que me ofrece la vida.
  • Planificarme una vida feliz que me aporte bienestar emocional.
  • Potenciar lo mejor de hay en mí, explotar los recursos internos que poseo.
  • Recuperar la motivación e ilusión por vivir.
  • Resolver una necesidad puntual.
  • Cambiar esta sensación de insatisfacción, tristeza o ansiedad... .
  • Abordar situaciones con claridad y decisión, no, desde la confusión de no saber por donde empezar.
  • Salir del aislamiento y la exclusión.
  • Sentirme querido/a y respetado/a.
  • Solventar problemas de relación con algún miembro de mi familia.
  • Superar la dependencia afectiva.
  • Tener una visión optimista de la vida y del futuro.
  • Tomar conciencia de la fuerza de mis recursos y mis fortalezas como persona.
  • Mejorar en la gestión de cambios que no se bien cómo abordar.
  • Encontrar el camino adecuado para alcanzar mis metas y objetivos.
  • Tener más confianza y seguridad en mi misma/o, y concretar mis proyectos con acciones concretas y realizables.
  • Evitar frustraciones y falsas expectativas que no me conducen a ninguna parte.
  • Quiero aprender a tomar las riendas de mi vida.
Anímate a mejorar, a sentirte mejor contigo mismo/a y con tu entorno

Talleres de crecimiento personal





Se trata de formación vivencial-grupal que se nutre del encuentro e intercambio de experiencias personales. Promueve cambios personales y significativos, mediante la toma de consciencia de las propias emociones, sentimientos y pensamientos. Se desarrolla en un entorno de confidencialidad, donde cada persona tiene la oportunidad de explorar y desplegar su potencial interior. En esencia, descubrirás tu manera de Ser y Estar en el mundo, como así también, tus posibilidades de cambio y mejora.

Puedes escoger entre uno de los talleres que se encuentra dentro del programa de formación de naskendi, o puedo hacer uno personalizado para un grupo concreto.

Si tienes un grupo de personas de tu entorno interesado en hacer un taller de crecimiento personal, ponte en contacto conmigo y elaboraré uno personalizado según las necesidades que me trasladéis.

Programa de talleres naskendi: Paleta de colores

Talleres BLANCOS: Descubriéndome.

El color blanco evoca la luz original. Es símbolo de la inocencia aún no enturbiada, y de la purificación personal. Representa, además, un espejo que refleja el universo y a cada persona en su esencia. Nos devuelve una imagen de nuestra inocencia perdida, como un ideal de claridad y transparencia.+Este taller se convertirá en una ventana en la que tú podrás asomarte y ver más allá de ti mism@, comprometiéndote con un trabajo personal sobre quién eres, quién quieres ser y quién puedes ser.



Talleres AMARILLOS: Ser líder de mi propia vida.

El color amarillo es considerado el color más alegre y, como el oro o la luz del sol, evoca la riqueza y la abundancia. Simboliza la actividad y la vitalidad. Agudiza el intelecto e incita a los trabajos del espíritu. Posee un carácter de serena jovialidad y estimulación, de temperamento abierto, con libertad interior y sin temor al cambio.

Este taller te da la posibilidad de descubrir y generar tu riqueza interior, sabiendo lo que quieres y adonde te diriges. En definitiva, liderando tu propia vida en esa búsqueda constante del bienestar.



Talleres ROJOS: Salud emocional.

El color rojo simboliza la vitalidad, la energía, la pasión, el dinamismo, el entusiasmo, lo excitante y estimulante. Igualmente, el deseo, la voluntad de conquista y el apetito de aventuras arriesgadas. Pero además encarna lo irritante, la ira, la furia. En definitiva, las emociones en su estado más puro. Por eso es necesario poner atención en su potencia. Aquí te proponemos aprender a reconocerlas, manejarlas y beneficiarte de ellas, o simplemente, dejarlas estar.



Talleres AZULES: El mundo de las palabras invisibles.

El color azul evoca la transparencia del aire, del agua y del cristal. Agranda el espacio a la vez que lo vuelve luminoso. Simboliza la calma de un mar tranquilo, la suavidad de modales, la ternura, el respeto y el amor a la vida. Representa, sobre todo, la verdad y la confianza, un entorno calmo y ordenado, libre de disturbios y presiones, donde las relaciones con las demás personas son plácidas y libres de confrontaciones. Es todo esto lo que encontrarás si vienes a este taller. Aquí te ofrecemos herramientas y recursos para que tú puedas mejorar tu entorno y tus relaciones a través de la comunicación.



Talleres MARRÓNES CASTAÑO: Mis afectos y YO.

El castaño es el color de la madre tierra y de la madera, un color confortable y receptivo. Sus diversos matices corresponden al cuerpo, al hogar, a la intimidad, al soporte estabilizador, a la seguridad ideal de la célula familiar. Despierta la conciencia de nuestras raíces que hay que volver a encontrar. En este taller iniciarás un viaje por tus relaciones, deteniéndote en aquellas estaciones en las que tienes algo pendiente de resolver, cambiar y mejorar. De esta forma podrás revisar cómo te relacionas con otras personas, conocerte un poco más, y reencontrarte o despedirte de aquellas personas significativas para ti.

Talleres MORADOS: SÍ, pero no…. el cambio y sus resistencias.

El morado es el color de la templanza, de la lucidez y de la reflexión. Es místico y melancólico. Simboliza la introversión, la introspección, y la necesidad de transformación. Representa el mundo de las cosas que cambian, que se transforman, que se convierten, que se renuevan… pero también, de las que no permanecen, de las que desaparecen, de las que ya no están y dejaron huellas…. Con este taller podremos tomar conciencia de nuestras reacciones emocionales frente al cambio, las pérdidas, y los duelos, aceptar dichas emociones y dejarlas estar como parte inherente del proceso, sabiendo que es el único camino posible para seguir adelante.



Taller VERDE MANZANA: Desvelar los misterios que hay en mi vida.

Como la manzana de Adán y Eva, símbolo de lo prohibido y lo deseado; este taller esta pensado para trabajar “lo que nos prohibimos, lo que no nos permitimos mostrar a los demás, los deseos ocultos, lo no visible a los ojos. Si sientes curiosidad por esos aspectos de ti mismo/a, te invitamos a descubrirlos a través de tus dibujos, tus símbolos preferidos, incluso de tus sueños”.



Taller VERDE MARINO: En busca de la seducción dormida.

Cuenta la leyenda que las sirenas poseían una voz de inmensa dulzura y musicalidad, con la que eran capaces de encantar a los marineros. Como las sirenas, todas las personas usamos esa capacidad de seducción para alcanzar nuestras metas en todos los ámbitos de la vida. Te invitamos a sumergirte y bucear por tus estilos de encanto y seducción, para explotar ese recurso y aplicarlo en cualquier situación de tu vida cotidiana.



Taller VERDE BRILLANTE: Desempolvando al niñ@ que llevo dentro.

Frescura, inocencia, libertad, espontaneidad, luminosidad, risas e ilusión son solo algunas de las palabras que nos transportan a la infancia. Ahora, como adultos/as, sentimos el peso de las telas de araña y el polvo que la edad, las responsabilidades y las exigencias ponen sobre nosotros/as. Por ello, en este taller podrás sacudirte el polvo. Encontrarás un espacio de relax, distensión, recarga de energía, renovación interior y de reencuentro contigo mismo/a, en el que volverás a brillar como cuando eras niño o niña.



Para recibir más información:

info@naskendi.net

viernes, 8 de enero de 2010

Tres historias llenas de sabiduría



¡Hola de nuevo!

Ya hemos entrado de lleno en el 2010 y es el momento de poner en práctica todos esos propósitos para el nuevo año, esos cambios que queremos alcanzar y que hagan nuestra vida mejor. ¡Es el momento!

Me gustaría animaros a no abandonar esos objetivos aportando este vídeo que a mi, personalmente, me ha gustado mucho por lo sencillo y cercano del contenido y especialmente de la enseñanza. Se trata del discurso que dio Steve Jobs (creador de Apple) en Standford hace unos años.

Podréis encontrar tres historias de su vida que os servirán para pensar y replantearos cuestiones sencillas, del día a día, pero cruciales para la ilusión por el trabajo, la vida y los proyectos vitales:

  1. Conectar los puntos.
  2. La expulsión de su propia empresa.
  3. La muerte.


Yo he sacado, atendiendo a mi momento vital, mis experiencias pasadas y mi forma de ser, algunas enseñanzas muy útiles y que sin duda me servirán durante un tiempo (algunas espero incorporarlas para siempre):

  1. Tener confianza en la vida y en las propias decisiones.
  2. No conformarse.
  3. Amar lo que uno/a hace.
  4. Seguir hambriento/a.
  5. Vivir cada día como si fuera el último.

¿Qué enseñanzas sacas tú de lo que nos cuenta Steve Jobs?

Deseo que te guste y te sirva en esa búsqueda de tu crecimiento interior.

Laura