martes, 15 de mayo de 2012

Volar cometas por el cielo...

Hace 4 días tuve la suerte de acudir al concierto de La oreja de Van Gogh en la sala La Riviera. Seguramente estaréis pensando: "¿Y qué tiene que ver un concierto con algo de crecimiento personal?"
Os lo cuento:
  1. Las personas debemos cuidar nuestro ocio, darle espacio a nuestras diversiones y emociones. Para poder afrontar el día a día de manera saludable debemos encontrar momentos para uno/a mismo/a. Puede ser momentos de soledad, o momentos en grupo (amistades, familia, ¡e incluso conciertos!). Este tipo de actividades, aunque parezcan insignificantes o poco importantes para algunos/as, son fundamentales para fomentar nuestra autoestima, sentir que formamos parte de un grupo mayoritario, tener otras referencias y opiniones, y un largo etcétera de beneficios.
    Este concierto fue una maravillosa forma de darme ese cuidado personal, de atender a mis necesidades y de disfrutar el tiempo libre con mis seres queridos.
  2. Durante el concierto, quienes estábamos apoyando al grupo, cantábamos al unísono las canciones, levantábamos las manos en la misma dirección, gritábamos a pleno pulmón, y en definintiva... ¡hacíamos cosas a la vez! cientos de personas unidas en un mismo espacio, por un mismo gusto musical, y colaborando para divertirse y devolverle al conjunto musical el buen rollo que transmiten sus canciones. ¿No es genial? Tuve suerte de poder volver a ver uno de esos momentos en los que personas desconocidas nos juntamos para vivir en grupo y para el grupo. Tomé conciencia de nuevo de la maravilla que es el ser humano cuando se lo permite a si mismo. ¿Por qué no adoptar esa forma de vivir en cada momento?
  3. Una de las canciones que sonaron ese día fue la que escribieron en memoria del 11M. El recuerdo de las personas que ese día murieron por parte de otras que pudieron o no conocerlas, sin duda es un motivo de orgullo, pero sobretodo constituye una forma de honrar y celebrar las vidas que se perdieron. Esto también es fundamental para familiares y amigos/as de quienes vivieron las pérdidas de manera directa, porque les ayuda a sentir paz interior, y gratitud hacia quienes apoyan su dolor.
Somos capaces de hacer grandes cosas, tanto a nivel individual como en grupo. Si te fijas en el día a día, hay motivos para retomar esta filosofía de cuidado personal y como grupo. Ambas cosas son perfectamente compatibles, y además necesarias.

¿Te animas a vivir así?
  

3 comentarios:

Inma dijo...

Por supuesto que me animo! El ocio es muy gratificante y muy saludable, en mi opinión, y lo mejor es que puede estar en cualquier sitio o cosa por pequeña que sea, una bonita canción o todo un concierto, o en una corta visita o todo un viaje organizado, por ejemplo.
Pero desde luego, lo que es un privilegio es tener la oportunidad de poder disfrutar de ese ocio con personas que se emocionan igual que una misma..., pareciera que el tiempo se detiene, ¿no?.
Saludos,
Inma

Laura Rosales. Psicóloga y Experta en Terapia Familiar dijo...

Sin duda Inma!!! el tiempo se detiene!!! da gusto!!
muchas gracias por pasarte por aqui y acompañarme en este viaje... :o)

Un abrazo muy fuerte,

Laura

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Sí me animo pues en nuestra sociedad cada vez se instauran más los valores éticos