jueves, 19 de abril de 2012

En otro lugar... con otra persona...

¿Eres de las personas que piensan que en otro país su vida sería diferente?, ¿que quizás con otra pareja, o en otra ciudad, en otro trabajo cambiaría todo?

Tengo una buena y una mala noticia para ti. La mala es que... Te estás autoengañando. Si, si, AUTOENGAÑANDO. La buena noticia es que tiene solución. ¡Claro que sí!

Debes saber que si tienes hábitos mentales destructivos o poco adaptativos, como por ejemplo cuestionar sistemáticamente la forma de trabajar o vivir de la gente y medirla según tu criterio, te sientes frustrado/a, tratas de controlar lo que te ocurre en la vida o a las personas que te acompañan, etc, etc..., esta misma forma de pensar y actuar te seguirá a donde vayas, con quien estés o donde vivas. Si, eso es así.

Recuerdo el caso de un hombre que ante los problemas que aparecían en su vida decía: "si viviera en otro país mi vida se solucionaría". Y no ocurría así, sino que se sumaban otros problemas además de empeorar los que existían. Estando viviendo en ese otro país decía: "si nos dejaran en paz a mi mujer y a mi, nuestra relación se solucionaría", cosa que no ocurrió nunca; y así un largo etcétera.

La realidad es que allí donde vas te siguen tus hábitos mentales, buenos y malos. Cada persona tiene un estilo cognitivo que le acompaña en todo lo que pone en marcha. Por eso, lo mejor será observar qué hábitos nocivos tenemos cada uno/a de nosotros/as y establecer un plan de acción para cambiarlos.

¿Te animas a empezar hoy mismo?

6 comentarios:

Katy dijo...

Siempre estamos buscando soluciones y culpables fuera de nosotros. Cuando en realidad nosotros somos parte del problema y de la solución.
Decía Borges
"Es uno mismo quien debe cultivar su propio jardín y decorar su alma, en vez de esperar que alguien le traiga flores".
Bss

Maite dijo...

Casualmente andaba yo ahora, revolviendo en el armario: "mis fantasmas" respecto a la forma de ser que tengo; esta lectura me viene como anillo al dedo para el tema.
Por cierto................

¡¡¡MUCHIIIISIMAS FELICIDADES!!!
Aunque el regalo te lo tengo que hacer yo a TÍ, TÚ has sido un regalo para mí y le doy gracias a DIOS por haberte conocido.
Con todo el cariño del mundo y desde la amistad sincera... espero que tengas un MARAVILLOSO DÍA, y que las nubes que hay en el cielo no tapaen EL SOL que TÚ ERES.
"Y que sepas, que ser, eres..." UN SOL.
Un fuerte abrazo, Maite.

Laura Rosales. Psicóloga y Experta en Terapia Familiar dijo...

Maite: Me alegro mucho de que la reflexión de hoy te haya servido :) Da sentido a mi blog y a esos momentos de pararme a pensar acerca de qué compartir en cada ocasión. Así da gusto!!!!
En cuanto a lo de mi cumple... MUCHAS GRACIAS!!! qué ilusón!!! para mi es muy especial mi día, y me alegro de poder compartirlo con la gente más dulce y especial del mundo (jejeje). Es un momento de introspección para mi, para valorar lo que tengo, lo que he conseguido y colocarme en el mundo para el nuevo año que inauguro :o)
Estoy encantada de poder compartirlo contigo y tu familia! sois un amor...
Muuuuchas gracias por estar y también por ser como eres.

Katy: como bien dices, es más fácil siempre mirar hacia fuera que para adentro, pero las recompensas siempre son mayores si sabemos mirar y cambiar aquello que es necesario.
Muchas gracias, Katy, me ha encantado la frase que has compartido! me la quedo!
Besos :o)

Anónimo dijo...

Me he sentido muy reflejada en tu reflexión. Me encanta leerte ..desde la sombra.Un beso!

Ali.

Laura Rosales. Psicóloga y Experta en Terapia Familiar dijo...

Hola Ali!
Es un placer escribir para quienes diariamente visitáis este espacio... al fin y al cabo es para vosotros/as!!!
Muchas gracias por valorar lo que escribo aqui desde la sombra (que seguro tú iluminas con tu propia luz interior).

Un beso para ti también!
Laura

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Totalmente de acuerdo. Si no corriges algo en ti te lo seguirás llevando tan lejos como te vayas. Resulta paradójico, pero es así hasta que no te transformes a ti, en tu interior, no conseguirás modificar tu realidad